Propiedad rústica situada en Cala San Vicente, una de las zonas más tranquilas y naturales del norte de Ibiza, caracterizada por su baja densidad, su entorno protegido y su elevada demanda entre perfiles que buscan privacidad y grandes extensiones de terreno.
La finca cuenta con más de 12 hectáreas de terreno, un activo cada vez más escaso en la isla, que ofrece amplitud, privacidad y múltiples posibilidades de desarrollo, siempre dentro de la normativa vigente. La edificación existente requiere reforma integral, lo que permite plantear un proyecto completamente a medida y revalorizar la propiedad de forma significativa.
El entorno destaca por su absoluta tranquilidad, vistas abiertas y conexión directa con la naturaleza, manteniendo al mismo tiempo una distancia razonable a la playa de Cala San Vicente y a los principales núcleos del norte de la isla. Se trata de una ubicación especialmente atractiva para proyectos de residencia privada, finca de recreo o inversión patrimonial a largo plazo.
Una oportunidad orientada a inversores y compradores con visión, que valoren el suelo como principal activo, el potencial de revalorización y la exclusividad de una gran finca rústica en una de las zonas más auténticas y demandadas de Ibiza.