Al ser propietario de una vivienda no solo hay que tener en cuenta los costes de mantenimiento y los suministros: también existen ciertos costes relacionados con los impuestos que conlleva ser propietario de un inmueble en Ibiza.
Siempre aconsejamos a nuestros clientes que consulten con su abogado o asesor fiscal qué impuestos son aplicables a su situación personal o empresarial. Su abogado también se encargará de que toda la documentación se presente ante las autoridades correspondientes y de que los impuestos se paguen a tiempo.
El impuesto más conocido en España es el impuesto sobre la propiedad, llamado IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles). Es un impuesto local sobre la propiedad de inmuebles en España, que se paga anualmente tanto si es usted residente como si no. El IBI se calcula sobre el «valor catastral» de la propiedad, que puede ser significativamente menor que el precio pagado por ella: el valor catastral suele rondar el 70% del valor de mercado, y puede revisarse cada 8 años. El tipo de gravamen va del 0,4% al 1,1% del valor catastral, según la región.
Es fundamental asegurarse de que su abogado ha registrado correctamente su propiedad en el ayuntamiento de su municipio.
Si tiene una propiedad en España debe pagar un impuesto anual sobre la renta, incluso si no es residente. Este impuesto se llama Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR), y varía según si la propiedad se alquila o no.
Si no desea alquilar su propiedad y no tiene ninguna otra fuente de ingresos en España, debe pagar impuestos sobre la renta en base al valor catastral de su propiedad. El tipo de gravamen se fija en el 19% del 2% del valor catastral de la propiedad.
Si decide alquilar su propiedad y, por tanto, obtener un ingreso, está obligado por ley a declarar esos ingresos y pagar impuestos sobre ellos. Si no tiene otra fuente de ingresos en España, lo más habitual es que termine pagando una tasa fija del 20% sobre los ingresos que obtenga de su propiedad en Ibiza. Si tiene otras fuentes de ingresos en España, la base imponible y los tipos aplicables se determinarán según sus circunstancias individuales. En la mayoría de los casos, los gastos de mantenimiento, los costes de administración de la propiedad y otros gastos relacionados pueden deducirse de la base imponible.
Cuando posee una propiedad en Ibiza (sea o no residente), debe pagar un impuesto anual sobre el patrimonio, calculado sobre el valor neto de sus activos en España tras las deducciones permitidas, como una hipoteca. El impuesto se basa en el valor neto de la propiedad (u otro valor que las autoridades fiscales consideren apropiado), con una franquicia fiscal de 3.000.000 € por persona. Por encima de esa cantidad, el tipo impositivo sigue una escala móvil que va del 0,28% al 3,45% para residentes, y del 0,2% al 3,5% para no residentes.
Comprar una propiedad en una comunidad cerrada o un complejo residencial tiene varias ventajas, como más instalaciones privadas, seguridad y privacidad. Sin embargo, al comprar una propiedad dentro de un edificio en régimen de propiedad horizontal, por ley debe ser miembro de la comunidad de propietarios. Esto implica pagar su parte de los gastos de mantenimiento de las zonas comunes y de cualquier otro servicio que la comunidad decida en junta. El coste de mantenimiento puede variar significativamente según la propiedad, así que siempre es importante preguntar por estas cuotas antes de comprar.
Otro coste que debe asumir cualquier propietario es el seguro del hogar. El coste de este seguro varía para cada propiedad en función de su tamaño, su contenido y las circunstancias particulares del propietario.
Nuestros agentes y nuestra red de abogados y asesores fiscales pueden ayudarle a entender qué impuestos y gastos aplican exactamente a su situación.
